Te traigo conmigo, metido en algún confín de mis adentros... Cómo si me hubieras tocado siempre con esas tus manos, con tu voz, con tus labios, con tus ojos...
Te traigo conmigo, cómo un sueño, cómo un fantasma, cómo unas ganas alucinantes de sentirte dentro, en la piel, en el alma de cada parte en la que no te tengo...
Te traigo conmigo, diciéndome al oído ¿Cuándo nos vemos? ¿Cuándo te miro? ¿Cuándo te siento? ¿Cuándo nos curamos todos estos momentos sin tiempo?...
Te traigo conmigo, galopando en el sexo, caminando en mi cuerpo, coloreando mis límites sin líneas de regreso...
Te traigo conmigo, sobre la piel, dentro del tacto, como un sabor conocido, como un olor que recuerdo, cómo caricias fantasma, cómo silencios en placer, como gritos de silencio...
Te traigo conmigo, y no entiendo el sentido de nuestro encuentro, de estos recuerdos que no tengo tuyos pero, que sé nuestros, de esta espera interminable, de estos tiempos de reserva, de estás noches que se acaban sin tenerte cerca...
Te traigo conmigo, metido en algún momento de ese tiempo no vivido en este turno, con destiempos físicos y con lugares sin tiempo...
Te traigo conmigo, y no sé hasta cuándo te tengo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario