viernes, 18 de enero de 2013

...no me sonrojo si te digo que te quiero...

...y ¿qué pasa si se me antoja verte? tenerte cerca, escucharte, admirarte...
...hay días, más si hace frío, en que tengo ganas de compartir contigo, de estar cerquita y de vez en cuando hablarte en secreto, al oído... o a veces viéndote a los ojos no decir más de lo que la mirada dice, que es bastante, y sonreirte  cual cómplice que todo entiende...
...la complicidad es complicada, es una cosa maravillosa y tan extraña, tan poco común que, cuando la encuentras se vuelve difícil dejarla, se vuelve difícil aceptarla...
... un puñado de sonrisas se me escapan cuando te pienso, aun sin estar seguro de tu apariencia, pero empiezo a sentir que estás más cerca, latiendo... te abrazo y me abrazas, te llamo, me gasto la garganta en llamarte en silencio... cuando sea el momento nos reconoceremos, nos veremos a los ojos y, presiento, que tus labios en silencio me darán un beso...


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