Siempre hay días así, a veces más seguido, a veces más espaciados, pero nadie se libra de las pérdidas, propias y ajenas... Siempre pensamos, todos pensamos, dejamos pasar, de hacer, de decir, de demostrar, de disfrutar... postergamos, evitamos, hacemos cara, gestos y se nos olvida que en algún momento todo cambia y todo eso que dejaste de lado se vuelve algo raro, pesado, presente en la ausencia...
Y entonces pienso que por eso no me quedo callada, aun que mis palabras no se escuchen, no se lean, no den reacción o respuesta... Yo no me quedo con las ganas de decir lo bueno, por que no sé cuando cambie todo, lo malo a veces espramos a respirar un poco y ver que no era taaaan grande como pa gritarlo y hacer sentir mal al otro, porque el enojo es ciego, altera, no deja pensar y solo nos hace escupir lo que no sentimos así...
Hay días, como hoy, en que pensaba y me tentaba llamarte para tener tu compañía, pero también pensaba que no era buena idea tenerte cerca sabiendo que... pos sabiendo que no estás solo... y me tienta escribirte y contarte los acontecimientos del día y que tengo ganas de verte, de oírte pero ... pero no estás solo... así que lo escribo por si lo lees o por si no lo lees pero tengo que decirlo porque si no se me enrreda en el cuerpo, adentro, en donde me nubla la razón y quiero sentir un abrazo, la complicidad, la mirada que no tengo... estoy abriendo las manos para que salgas de mi, que salga la idea que me juega en la cabeza... estoy abriendo mi vida para no aferrarme a una química que siento pero que no es todo lo que quiero... estoy abriendo todo para sacar lo que no me pertenece o lo que ya solo es recuerdo...
Hay noches en que me dejo llevar por el sueño para no darle juego a mi mente...
No hay comentarios:
Publicar un comentario